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Bandit, un perro que demostró que la discapacidad no es un impedimento para amar hasta el último día

Es cierto que el maltrato animal abunda y parece ser cruel cada día. Sin embargo, así como se hace eco de las noticias malas es importante hacer eco de aquellas que son buenas y emotivas.

Tal es el caso del perrito discapacitado Bandit, quien fue adoptado por una persona con su misma capacidad y que fue realmente amado hasta el último día.

Bandit desde el 2014 debió utilizar silla de ruedas a raíz de una reacción fuerte a un tratamiento contra gusano del corazón. El tratamiento lo dejó paralítico.

Fue en ese entonces en el que fue parte de los rescatados del Gwinnett Jail Dogs Program.

Pese a que fue adoptado en varias oportunidades, fue regresado al refugio ya que su cuidado era especial. Por lo que ameritaba suficiente tiempo y paciencia.

Los últimos años repletos de amor

Aunque padecía por estar en silla de ruedas, Bandit demostró ser un perro fuerte y con mucho amor para dar. De hecho, la silla de ruedas básicamente solo era parte de su mecanismo para el traslado, pues nunca demostró estar decaído por ello.

Como siempre hay nobles de corazón, el matrimonio formado por Sue y Darrel Rider sintió amor a primera vista al ver a Bandit. Y más aún porque Darrel al igual que Bandit utilizan silla de ruedas.

Los días que quedaron, Bandit fue amado, respetado, cuidado y lo mejor de todo es que podía dar ese amor de vuelta. Pues tanto Bandit como Darrel crearon un vínculo especial y fueron inseparables.

Lamentablemente el gran Bandit falleció tras desarrollar un tumor en la vejiga que no fue posible operar. Desde el Gwinnett Jail Dogs Program rindieron su homenaje y su familia adoptiva también expresó una emotiva despedida. Pues fueron ellos con quienes la gran mascota pasó los últimos años de su vida.